Al abrir una empresa, las compras de mobiliario, equipos de cómputo, vehículos y maquinarias suponen una salida fuerte de capital. Sin embargo, contablemente, no se consideran gastos inmediatos, sino inversiones (activos fijos). La depreciación es el mecanismo financiero que permite reconocer el desgaste y la pérdida de valor de esos activos a lo largo del tiempo, diluyendo su costo en años contables sucesivos.
La Importancia de Calcular la Depreciación
Entender este concepto es crítico para los precios funcionales de su MiPyME y el reporte general fiscal. Si usted utiliza una maquinaria costosa, esta sufrirá desgaste operativo y en un periodo determinado de tiempo (vida útil estimada) quedará obsoleta. Reflejar la depreciación le permite:
- Crear un fondo de reposición real: Contablemente, se aparta una porción que a futuro servirá para adquirir un equipo nuevo, manteniendo la capacidad operativa de la compañía sin impactos repentinos en su liquidez.
- Disminuir la carga tributaria legalmente: La suma correspondiente al gasto por depreciación de activos fijos reduce las utilidades netas del año en su estado de resultados, lo que frecuentemente equivale a un pago menor por el impuesto sobre las utilidades ante la ONAT, acatando las normativas contables cubanas.
- Determinar márgenes de ganancia precisos: Una empresa que no desgloce el desgaste de su capital instalado en el precio de sus artículos está perdiendo dinero sin darse cuenta, absorbiendo su patrimonio neto operativo silenciosamente.
Estableciendo el Control Fijo de Bienes
Para aplicar la depreciación efectiva y presentable frente a auditorías financieras o inversores extranjeros, la entidad debe poseer un registro de Activos Fijos Tangibles (AFT) detallado. Cada bien debe estar inventariado con su fecha de compra, valor de adquisición en moneda fuerte, método de depreciación asignado y valor residual mes a mes.
Calcule la depreciación de sus activos correctamente
FacturaSimple registra activos fijos y calcula su depreciación según las normas cubanas.